Vivir es decidir
On living: the choices we make · Capítulo 1: Ezcaray
Estrenamos On living: the choices we make, una nueva serie audiovisual disponible en nuestros perfiles de Instagram y YouTube, que nace con una intención clara: explorar el hogar no como un activo, sino como una elección consciente. El primer capítulo nos lleva hasta Ezcaray, una localidad riojana donde una vivienda se convierte en el resultado visible de una manera concreta de entender cómo vivir.
A lo largo de esta serie, cada historia se articula en distintos momentos que nos permiten comprender no solo el espacio, sino las decisiones —y renuncias— que lo han hecho posible. Porque el verdadero lujo contemporáneo no reside en lo que una casa tiene, sino en las elecciones que la definen. No se trata de mostrar cada rincón de forma descriptiva, sino de entender la mirada de quien concibe el espacio y la decisión de quien finalmente lo habita.
El protagonista de este primer capítulo es un dúplex de inspiración alpina en el corazón de Ezcaray. El relato comienza en su entorno: el río Oja que atraviesa la localidad, sus calles con soportales, el ritmo pausado del pueblo y la presencia constante de lo artesanal. Un contexto que no actúa como postal, sino como parte activa de la experiencia de vivir allí.
La interiorista María Acha, responsable de la transformación del espacio, comparte la mirada desde la que se planteó el proyecto: “Cuando empecé a diseñar esta vivienda tenía claro que no quería un piso convencional. Quería que tuviera el carácter de un chalet de montaña, con un ambiente muy cálido y acogedor, y que la experiencia de estar aquí fuera algo especial”.
Hay decisiones que marcan el carácter de una casa de forma definitiva. En este caso, una de las más relevantes fue comunicar las dos plantas, aun a costa de renunciar a parte de la superficie útil. “Quizá se pierde algún metro cuadrado, pero todo lo que se gana en luz y en la relación entre los espacios hace que haya merecido la pena”, explica Acha.
Materia y decisión
Otro de los momentos de la serie se detiene en los detalles: los materiales, las texturas, los espacios en uso. La transformación es total. Al cruzar la puerta, el bullicio del pueblo queda atrás y da paso a una sucesión de estancias íntimas donde la cocina —concebida como una cabaña de madera dentro de la propia vivienda— se convierte en el corazón de la casa. Un espacio que prioriza el recogimiento, la calma y la autenticidad de los materiales. Una invitación a quedarse.
El último capítulo plantea una pregunta clave: ¿para quién tiene sentido vivir aquí? No en términos de metros o cifras, sino de forma de vida. “Es una casa perfecta para una o dos personas que quieran recibir visitas, manteniendo la independencia entre plantas. También la veo para una familia, con los adultos abajo y los más jóvenes arriba. Es una vivienda muy flexible”, señala la interiorista.
On living no es solo contenido. Es el inicio de una conversación privada. Una invitación a dejar de mirar para empezar a pensar. Si al ver estas piezas sientes que las decisiones tomadas encajan con tus prioridades, quizá sea el momento de hablar.